La logística es uno de los puntos más importantes del comercio electrónico. Disponer de buenos productos y una buena atención puede ser muy importante, pero si fallamos en el envío, los más probable es que nuestro proyecto ecommerce no alcance nuestros objetivos.

¿Con qué empresa enviamos nuestros productos? ¿Cómo gestionamos los costes? ¿Quién asume el coste de las devoluciones? ¿Qué embalaje utilizo para cada producto? ¿Embalaje atractivo o económico? ¿Debo disponer de varios proveedores o un solo proveedor de confianza? Son preguntas que debemos hacernos y planificar su gestión para maximizar beneficios a largo plazo.

Como el resto de áreas de nuestro proyecto ecommerce, la logística debe ser revisada constantemente para poder ser competitivos. Los procesos de vigilancia pueden ayudarnos mucho en este tema.

Además debemos prestar atención a nuestras políticas para evitar errores comunes que hagan que nuestros clientes abandonen la compra, ya que según algunos estudios, este es uno de los puntos críticos en los que los clientes suelen hacerlo, los costes de envío.

Unos gastos de envío elevados, provocan una bajada de las ventas, ya que el comprador percibe un precio final alto.
Por este motivo, debemos contar con una estrategia que nos permita gestionar los gastos de envío de forma óptima. Algunas de las soluciones más comunes son:

1. Gastos de envío gratuitos

El “envío gratuito” puede ser un reclamo que aumente las ventas, puesto que está demostrado que los usuarios valoran positivamente los servicios gratuitos que se les ofrecen. Sin embargo, esta solución puede suponer unos costes considerables para la empresa que limiten los beneficios a largo plazo. Por este motivo, es recomendable empezar con envíos gratuitos de manera temporal. Podemos ofrecer ciertas variantes:

• Envío gratis en todos los pedidos
• Envío gratis a partir de un importe de compra
• Envío gratis en ciertos artículos
• Envío gratuito en ciertas épocas del año
• Envío gratis a ciertos lugares
• Envíos gratis para determinados clientes

2. Tarifas en función del coste del envío

La mayoría de las plataformas de comercio electrónico permiten calcular el coste de envío de forma automática en función del destino, peso y volumen del paquete. Incluso en algunos casos se puede usar el API de la empresa de logística (UPS, DHL, Fedex, etc.).

Es importante aprovechar esta funcionalidad para conseguir ser muy competitivo respecto a nuestra competencia. Podemos buscar la mejor opción en cada pedido y ofrecer precios finales más bajos que en otras tiendas online.

3. Tarifa plana de gastos de envío

Se trata de ofrecer unos gastos de envío independientemente del número de paquetes a enviar y de sus dimensiones. Esta opción puede penalizar los pedidos de pocos artículos.

Un ejemplo de tarifa plana es Amazon Premium. Con esta opción, pagando una cuota anual, disponemos de envíos gratuitos de todos los productos comprados en Amazon.

4. Disponer de puntos de recogida

Esta opción es muy común en tiendas online de moda y es idónea para aquellos negocios que disponen de tiendas físicas además de tienda online.

De esta forma los clientes pueden elegir entre recibir sus pedidos en su domicilio con un coste determinado o acercarse a un punto para su recogida, con coste inferior o incluso gratuito.

En definitiva, una buena política de envíos, ofrecer abundante información al cliente referente al envío, adaptarse a las necesidades de cada cliente (envío urgente, envío a domicilio, puntos de recogida,…) y trabajar con un buen proveedor que cumpla plazos y a con precios competitivos son las claves para que la logística de tu proyecto ecommerce alcance el éxito.

Artículo elaborado por CTIC Centro Tecnológico