En sociedades en las que la preocupación por el bienestar y la alimentación saludable crece a la par que se incrementa el mercado potencial de los productos ecológicos, cuyo perfil de clientes es el de un consumidor muy exigente y bien informado, las iniciativas empresariales que apuestan por poner en valor y comercializar este tipo de producción tienen el éxito prácticamente asegurado (aunque no sin gran esfuerzo, trabajo y dedicación).

Milhulloa es una cooperativa de la provincia de Lugo (ubicada en el municipio ulloano de Palas de Rei) que germinó antes de este boom de lo ecológico, ya en el año 2001, de la mano de tres mujeres emprendedoras: Anxos Orgueira, Carmela Valiño y Chus Expósito. A día de hoy tiene ya a sus espaldas una amplia experiencia en cultivos ecológicos, que comercializan además con el sello inconfundible de la alianza con la tierra, equilibrando la tradición con la innovación.

Su producto estrella, con el que se dieron a conocer, es el grelo deshidratado, pero cuentan con un amplio catálogo que incluye una variada oferta de plantas medicinales y hierbas aromáticas, junto con otras verduras y hortalizas deshidratadas (espinaca y tomate) y oleatos. Una línea de negocio que completa su apuesta la de la cosmética natural, que además de elaborar ayudan a difundir a través de talleres especializados.

En un paso más allá, de acuerdo con carácter innovador y siempre respetando la filosofía ecológica, en estos momentos están a punto de lanzar un nuevo producto al mercado dentro de su línea de cosmética natural en colaboración con otra emprendedora clave en el rural gallego y también de la comarca de A Ulloa, Marta Álvarez de Granxa Maruxa, una crema hidratante a base de leche y sus oleatos. “Estamos xa a punto de lanzala, en espera das últimas probas e contamos que entre outubro e novembro esté xa no mercado”, nos comenta una de las socias de Milhulloa, Chusa Expósito, con la que charlamos sobre su historia emprendedora, nuevas ideas y también su experiencia en los cursos de Marketing Digital organizados por la Fundación CEL y la Rede Eusumo.

De la experiencia de emprender, Chusa destaca como lo mejor el “poder ser as nosas propias xefas” y, en los comienzos, el contar con “unha profesora fantástica que nos axudou a facer un plan de viabilidade que nos orientara para empezar”.

Recuerda que se decidieron por constituir una cooperativa porque “é a fórmula democrática por excelencia”, además de conocer de primera mano su funcionamiento gracias “á experiencia de nosas nais, que xa traballaran en cooperativas“. Resalta también que este tipo de sociedades cuentan con “vantaxes fiscais e axudas económicas específicas no ámbito autonómico” que suponen un gran apoyo al principio.

Por otra parte, Chusa reconoce que tampoco faltaron “atrancos” y señala con firmeza que lo peor es “negociar cos bancos”. “Cando empezamos non había a banca ética”, señala.

Por otra parte, describe su reciente paso por los cursos de Marketing Digital como una experiencia “fantástica”, con “un profesor excepcional, moi fácil de entender” y considera “fundamental hoxe en día” este tipo de formación “pero non só para as cooperativas, senón para todo tipo de empresas e persoas en xeral; hai que loitar contra o analfabetismo dixital”. Termina subrayando que “agora quédanos repasar o aprendido e moito traballo que facer”.

Un placer para nosotros conocer esta iniciativa de economía rural y a emprendedoras trabajadoras que ponen en valor los recursos de su entorno.

Fotos: Milhulloa y Fundación CEL.