La legislación vigente permite que las Cámaras de Comercio actúen como mediadores concursales para que los deudores puedan alcanzar acuerdos extrajudiciales de pago que permitan el mantenimiento de la empresa. El ente cameral lucense ha asumido las funciones que la Ley le otorga para actuar como mediador para los empresarios de la provincia. Respondemos a las principales preguntas sobre el procedimiento. 

  1. ¿Qué es la mediación concursal?

Es un procedimiento habilitado mediante la Ley 25/2015, de 18 de julio, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social que abre para los empresarios una vía de resolución de conflictos alternativa, más ágil y menos costosa, que permite alcanzar acuerdos extrajudiciales de pago con acreedores, al margen del procedimiento judicial del concurso de acreedores.

  1. ¿Quién puede solicitar acogerse a este mecanismo?

En este artículo que nos ocupa, hablaremos del caso de los empresarios. En esta línea, pueden solicitar una mediación concursal aquellos deudores empresarios, sean personas naturales o jurídicas, que cumplan los siguientes requisitos:

  • El deudor empresario natural que se encuentre en situación de insolvencia, o que prevea que no podrá cumplir con sus obligaciones, siempre que la estimación inicial del pasivo no supere los 5 millones de euros.
  • El deudor empresario persona jurídica (sociedades mercantiles y de capital), que se encuentre en estado de insolvencia con menos de cincuenta acreedores, cuya estimación inicial del pasivo no supere los 5 millones de euros, que la valoración de los bienes y derechos no alcance los 5 millones de euros y que se disponga de activos suficientes para satisfacer los gastos propios del acuerdo.

No podrán acceder a esta vía aquellos que en los diez años anteriores a la declaración del concurso hayan sido condenados con sentencia firme por un delito contra el patrimonio, contra el orden socioeconómico, por falsedad documental, contra la Hacienda Pública, la Seguridad Social o los derechos de los trabajadores. Igualmente, tampoco aquellos que en los últimos cinco años hubieran alcanzado ya acuerdo extrajudicial de pagos con los acreedores, hubieran obtenido homologación judicial de un acuerdo de financiación o se encuentren en concurso de acreedores. Tampoco quienes estén negociando un acuerdo de refinanciación o cuya solicitud de concurso ya esté admitida a trámite.

  1. ¿Cómo iniciar el proceso?

Para negociar un acuerdo extrajudicial de pagos, el deudor habrá de solicitar el nombramiento de un mediador concursal. En el caso de las personas jurídicas o de la persona natural empresario, la solicitud puede dirigirse a las Cámaras de Comercio cuando hayan asumido esta función de mediación y a la Cámara de Comercio de España.

La Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Lugo viene de asumir estas funciones, por lo que los empresarios de la provincia interesados en la mediación concursal pueden solicitarlo a través de esta entidad, cumplimentado el correspondiente formulario normalizado. El ente cameral, revisado el cumplimiento de los requisitos establecidos, nombrará mediador concursal.

  1. ¿Cuáles son los pasos del proceso?

Admitida la solicitud, nombrado el mediador concursal y comunicado este hecho a los registros públicos que corresponda (registros de bienes, Registro Civil, etc.), AEAT, TGSS y a la representación de los trabajadores si fuese el caso, se convoca una primera reunión de mediación entre deudor y acreedores.

Tras esta reunión, se presenta a los acreedores una propuesta del plan de pagos, estableciendo un compromiso que pueda asumir el deudor, incluyendo quitas y modificaciones de plazo de vencimientos, al que los acreedores podrán presentar propuestas alternativas y modificaciones.

Tras los pasos anteriores, que realizan en poco más de un mes, se convoca una nueva reunión con acreedores. En caso de acuerdo, finaliza la mediación concursal y se procede a la aplicación del plan de pagos acordado. Si no existe acuerdo, el mediador concursal solicitará la declaración del concurso al juez competente.

Se procede tras ello a la aplicación del plan de pagos o, en caso de no haber acuerdo, al concurso para la liquidación ordenada de bienes y derechos del deudor para hacer frente a las deudas.

Finalmente, el deudor, en caso de haber intentado el acuerdo extrajudicial de pagos y tras el proceso concursal, podrá solicitar al juez la exoneración de las deudas insatisfechas y acceder así a una ‘segunda oportunidad’ de la que os hablaremos en un próximo post.

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