El primer paso para crear una empresa es tener una idea. Pura lógica, de perogrullo sí. Pero aquí ya empiezan las dificultades. Porque hay que dar forma a esa idea empresarial, conferirle valor, comprobar si en esa idea hay o no hay negocio y lograr que éste tenga éxito: en pocas palabras, ahora toca definir nuestro modelo de negocio.

El primer contacto entre la idea de negocio y el emprendedor no resulta fácil, puesto que  traspasar el proyecto que navega por su cabeza a una realidad tangible, que pueda resultar rentable a corto o a medio plazo, es uno de los principales escollos a salvar en el proceso de creación de una empresa, no siempre superable de forma fácil: muchas veces se necesita de un segundo emprendedor con visión empresarial, pues el que tiene las ideas no siempre es capaz de convertirlas en un negocio.

Una de las metodologías/herramientas con mayor seguimiento para superar este escollo, para pasar a la fase de definición del modelo de negocio o diseño empresarial es el Modelo Canvas (The Business Model Canvas), creado y difundido por el escritor y conferenciante Alex Osterwalder. El éxito y la utilidad de Canvas radica en que permite establecer, de forma sencilla, rápida y gráfica, el modelo de negocio que queremos para nuestra empresa, dando respuesta cual periodista a cuatro preguntas básicas (qué, cómo, para quién y cuánto) a través de nueve ítems o bloques básicos:

  1. PROPUESTA DE VALOR: decidir qué ofertamos que haga nuestro producto / servicio diferente para los potenciales clientes hasta el punto de que paguen por él. ¿Qué tiene de valor nuestra oferta?
  2. SOCIOS CLAVE: establecer la red de colaboradores, alianzas estratégicas que ayuden al funcionamiento de la empresa.
  3. ACTIVIDADES CLAVE: acciones estratégicas a acometer para hacer funcionar la empresa, para que nuestra propuesta de valor llegue al cliente con éxito.
  4. RECURSOS CLAVE: determinar los recursos (materiales, humanos) necesarios para que la empresa funcione.
  5. SEGMENTOS DE CLIENTES: conocer al detalle a nuestros posibles clientes (quiénes son, perfil, cómo se agrupan, dónde están localizados…) es de vital importancia para el futuro éxito de nuestro negocio.
  6. RELACIONES CON LOS CLIENTES: determinar cómo vamos a relacionarnos con cada segmento de clientes (personalmente, a través de terceros…), cómo conquistarlos y mantenerlos.
  7. CANALES DE DISTRIBUCIÓN: determinar cómo vamos a trasladar nuestra propuesta de valor (oferta) al cliente, cómo vamos a efectuar la entrega.
  8. ESTRUCTURA DE COSTES: calcular la inversión necesaria para la puesta en marcha del modelo de negocio y cómo financiarla.
  9. LÍNEAS DE INGRESOS: prever fuentes de ingresos sólidas que confieran viabilidad al negocio.

 

Gráfico Modelo Canvas

Gráfico Modelo Canvas

 

Con el primer ítem respondemos a la pregunta “qué”; los tres siguientes responden al “cómo”;  estableciendo los segmentos de clientes, relaciones y canales de distribución, respondemos al “para quién” y, finalmente, definiendo las estructuras de costes y líneas de ingresos, determinamos el “cuánto”. Con todo ello, cerramos el círculo de nuestro modelo de negocio y, más aún, definimos con ello el boceto de nuestro plan de negocio y estrategia empresarial.

Canvas sirve no sólo para definir, sino también para “redefinir” el modelo de negocio de una empresa, porque, como el propio Osterwalder manifestaba en una entrevista en 2013 en la revista Emprendedores, “Si algo he aprendido en mi carrera es que no existe nada parecido al modelo de negocio perfecto. Cada organización tiene que encontrar el suyo: un modelo que se adapte a sus circunstancias. Pero no acaba ahí. Necesitas encontrar otros nuevos y reinventarte”.

Además de en la web del modelo, en Youtube podemos encontrar varios vídeos que explican muy bien cómo funciona el Modelo Canvas y cómo aplicarlo. Nosotros nos quedamos con éste de Trabajar desde Casa: