Este sábado entra en vigor la Ley 31/2015, de 9 de septiembre, por la que se modifica y actualiza la normativa en materia de autoempleo y se adoptan medidas de fomento y promoción del trabajo autónomo y de la Economía Social. Se trata de una Ley muy esperada por los emprendedores, pues se preveía que supliese algunas de las carencias de las que adolecían las anteriores medidas de fomento del emprendimiento. Y si bien es cierto que incorpora cuestiones largo tiempo demandadas (como ampliar la posibilidad de mantener las bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social de los nuevos emprendedores aun cuando estos contraten o contemplar la eliminación del límite de edad para acceder a la capitalización completa de la prestación por desempleo), no es menos real que todavía falta mucho camino por recorrer para que España pueda subir puestos en el ranking de países con menos trabas a la creación de nuevas empresas: la Ley de Fomento del Trabajo Autónomo ha resultado ser, en su mayoría, un compendio de medidas ya anteriormente aprobadas.

Veamos, no obstante, las principales novedades que se contemplan en esta nueva norma reguladora de la actividad emprendedora:

1. EN RELACIÓN A LA TARIFA PLANA PARA AUTÓNOMOS

Se regula una cuota fija a la Seguridad Social de 50 euros mensuales durante los 6 meses inmediatamente siguientes a la fecha de efectos del alta y en el caso, de las personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento, las víctimas de violencia de género y las víctimas del terrorismo, se amplía su duración durante los 12 meses inmediatamente siguientes a la fecha de efectos del alta, en ambos casos siempre que opten por cotizar por la base mínima que les corresponda. Esto significa que se establece por fin esa cuota fija de 50 euros, en lugar de un porcentaje sobre la cuota mínima que es lo que en realidad se estaba aplicando hasta el momento, y que seguirá aplicando para los que elijan una base de cotización más alta que la mínima.

Lo más novedoso de esta medida es que se podrá aplicar esta tarifa plana aun cuando los beneficiarios, una vez iniciada su actividad, empleen a trabajadores por cuenta ajena, lo cual hasta la fecha, por increíble que parezca en estos tiempos, no estaba permitido.

Si bien es cierto que esta era una medida de las más esperadas, lo cierto es que la demanda de los emprendedores con relación a la tarifa plana iba más allá: se pedía y pide la ampliación de estas bonificaciones y reducciones a los autónomos societarios (sociedades limitadas), pero no ha sido así, a pesar de que ya existen antecedentes judiciales a favor de la aplicación de la misma a este tipo de autónomos. Lo cierto es que esta norma perpetúa la inseguridad jurídica existente al respecto de esta cuestión, puesto que los autónomos societarios no se excluyen, pero tampoco se contemplan específicamente, lo que posiblemente obligará a recurrir de nuevo a tribunales para tener acceso a este derecho.

2. EN RELACIÓN CON LA COMPATIBILIDAD DE LA PRESTACIÓN POR DESEMPLEO PARA AUTÓNOMOS

Desde hace tiempo era posible compatibilizar el alta en autónomos con la prestación por desempleo. Sin embargo, esta medida sólo favorecía a los emprendedores menores de 30 años. Con las actuales modificaciones se abre la posibilidad de compatibilizar el cobro del paro a todos los autónomos, independientemente de su edad. Concretamente, se podrá compatibilizar la prestación durante un máximo de 270 días o por el tiempo inferior pendiente de percibir, salvo en caso de que el último empleo haya sido por cuenta propia y que hayan hecho uso de este derecho u obtenido el pago único en los 24 meses inmediatamente anteriores. Tampoco se incluye a quienes se constituyan como trabajadores autónomos y suscriban un contrato para la realización de su actividad profesional con el empleador para el que hubiese prestado sus servicios por cuenta ajena con carácter inmediatamente anterior al inicio de la situación legal de desempleo o una empresa del mismo grupo empresarial de aquella.

Esta compatibilidad también es de aplicación a aquellos perceptores de la prestación por desempleo que se incorporen como socios de sociedades laborales de nueva creación o socios trabajadores de cooperativas de trabajo asociado de nueva creación.

3. EN RELACIÓN CON LA CAPITALIZACIÓN DE LA PRESTACIÓN POR DESEMPLEO

En este punto se pueden resaltar dos modificaciones importantes:

La primera es la eliminación del límite de edad para acceder a capitalización completa del paro con cargo a inversiones: los mayores de 30 años también podrán destinar el 100% de la capitalización del paro a realizar inversiones cuando pretendan constituirse como trabajadores autónomos y no solo el 60% como ocurría hasta la fecha. En todo caso la solicitud deberá ser anterior al inicio de la actividad y podrá destinarse a la inversión inicial, a gastos de constitución y puesta en funcionamiento de una entidad, así como al pago de las tasas y tributos. Además, se podrá destinar el 15% de la cuantía al pago de servicios específicos de asesoramiento, formación e información relacionados con la actividad a emprender.

La segunda modificación en este punto es que podrá capitalizarse el 100% del paro para realizar una aportación al capital social de todo tipo de entidad mercantil de nueva constitución o constituida en el plazo máximo de 12 meses anteriores a la aportación con independencia de la edad del emprendedor (hasta ahora se preveía esta posibilidad para menores de 30 años).

No obstante eliminarse el límite de edad ya referido en el párrafo anterior, lo cierto es que este supuesto sufre importantes modificaciones, por cuanto con la norma anterior se le exigía al emprendedor (que había de ser menor de 30 años) que fuera un socio trabajador de la sociedad, con independencia de si la prestación de servicios a la sociedad era laboral o profesional y con independencia del Régimen de Seguridad Social en el que hubiera de darse de alta, y con la nueva regulación se pasa a exigir al emprendedor (ya sin límite de edad) que tenga el control efectivo de la sociedad.

Ello en la práctica supondrá que, para acceder al pago único, el emprendedor ha de hallarse en alguno de los supuestos en los que la normativa sobre encuadramiento en el Sistema de la Seguridad Social estima que existe control efectivo de la sociedad (tener el 50% del capital social; tener al menos 1/3; tener al menos 1/4 y ser administrador; o tener al menos el 50% conjuntamente con otros socios familiares hasta el 2º grado con los que conviva) y supondrá igualmente que el socio haya de darse de alta necesariamente en el Régimen de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social.

A mayores de lo señalado en relación al control efectivo, la nueva norma introduce un elemento cuanto menos dudoso, el relativo a que el emprendedor ha de ejercer en la sociedad una “actividad profesional”, requisito que si se llega a aplicar en su dicción literal imposibilitará el acceso al pago único a un gran número de emprendedores. A modo de mero ejemplo, emprendedor cuya sociedad de hostelería o de comercio, en la que difícilmente se podría defender la prestación de servicios profesionales del socio a la sociedad.

Puestos en contacto con el SEPE, y pese a que la normativa todavía no ha entrado en vigor, se nos informa de que la capitalización se concederá en todos los supuestos en los que se cumplan los requisitos, con independencia de si la prestación de servicios del socio a la sociedad es profesional o de otro tipo, lo cual sería una buena noticia, si bien cabría realizar una crítica en orden al a redacción de la norma (¿para qué hacer constar requisitos cuyo cumplimiento no se va a exigir?).

4. EN RELACIÓN CON LA PRESTACIÓN POR CESE DE ACTIVIDAD

En la nueva normativa se regula por primera vez que la prestación por cese de actividad puede percibirse para destinarse a la aportación para una sociedad mercantil, cuando antes sólo podía hacerse en caso de destinarla para ejercer una actividad profesional como trabajador autónomo o para acceder a la condición de cooperativista o de socio trabajador en una sociedad laboral. En definitiva, se amplían los supuestos de pago único de la prestación por cese de actividad equiparándola a los supuestos previstos en la capitalización del paro.

Concretamente, y centrándonos en la novedad publicada, quienes sean titulares del derecho a la prestación por cese de actividad y tengan pendiente de percibir un período de, al menos, seis meses, podrán percibir de una sola vez el valor actual del importe de la prestación siempre y cuando destinen  su importe a realizar una aportación al capital social de una entidad mercantil de nueva constitución o constituida en el plazo máximo de 12 meses anteriores a la aportación.

No obstante a ser una buena noticia el que pasen a contemplar las sociedades mercantiles en los supuestos de capitalización de la prestación por cese de actividad, lo cierto es que en la práctica no tendrá mucha repercusión por cuanto en la actualidad es todavía muy bajo el porcentaje de autónomos que tienen cubierta esta contingencia de cese de actividad y aquéllos que sí la tienen cubierta se encuentran con muchas dificultades por parte de la Administración para que se le reconozca el derecho.

5. EN RELACIÓN CON LA REANUDACIÓN DE LA PRESTACIÓN POR DESEMPLEO

En este punto se introduce una importante novedad: todos los autónomos que cesen en su actividad podrán reanudar la prestación por desempleo en el plazo de 5 años desde la fecha de alta. Es decir, se amplía el plazo de 2 años que se aplica actualmente a 5 años, con la exepción de que si se solicita el paro a partir del mes 24, tendrán que acreditar causas económicas u organizativas.

Se trata sin duda de una buena noticia para aquellos emprendedores perceptores de prestación de desempleo que, en lugar de hacer uso de la modalidad de pago único, deciden no consumir la prestación que les resta para el supuesto en el que su proyecto empresarial no tenga éxito o continuidad en el tiempo.

6. EN RELACIÓN A LA CONCILIACIÓN VIDA PERSONAL Y LABORAL DE LOS AUTÓNOMOS DEPENDIENTES

Se amplía la protección en casos de conciliación de este tipo de autónomos. Así, respecto de la prohibición de tener a su cargo trabajadores por cuenta ajena, se establecen unas excepciones en ciertos casos (maternidad, paternidad, de cuidado de menores de siete años,…) se permitirá la contratación de un único trabajador que les sustituya y para ello se podrá contar con una bonificación del 100% de la cuota de autónomo.

7. EN RELACIÓN CON LOS AUTÓNOMOS COLABORADORES

En este caso se amplía la bonificación. Concretamente, los autónomos colaboradores (familiares hasta segundo grado consanguinidad o afinidad) que se incorporen como autónomos, siempre que no hubieran estado dados de alta en el mismo en los 5 años inmediatamente anteriores y colaboren con ellos mediante la realización de trabajos en la actividad de que se trate, tendrán derecho a una bonificación durante los 24 meses siguientes a la fecha de efectos del alta. Esta medida supone una ampliación de este incentivo por un periodo de 6 meses más, aunque en estos 6 meses la bonificación será equivalente al 25 % de la cuota y no de un 50% como en los primeros 18 meses.

CONCLUSIONES

Vistas las novedades reguladas, lo cierto es que la Ley de Fomento del Trabajo Autónomo sí introduce algunas nuevas medidas de interés para incentivar el emprendimiento, como la cuota fija de 50 euros (verdadera tarifa plana) y su mantenimiento en caso de contratación o la eliminación de barreras de edad para capitalización de la prestación por desempleo, entre otras. No obstante, la confusa redacción en algunos puntos obliga a estar atentos a su aplicación práctica y de nuevo se ha perdido una oportunidad para atender las necesidades reales de los emprendedores, especialmente en el caso -no poco frecuente- de que estos opten por la forma jurídica societaria.