La gestión de prevención de riesgos laborales en las empresas está ampliamente generalizada, dado que responde a una obligación establecida por ley.

Lo que no está tan difundida, sin embargo, es la necesidad y conveniencia de incluir un análisis de coste – beneficio en este área de gestión de la empresa, ni se conoce debidamente el valor intrínseco y la rentabilidad de la propia acción preventiva (en términos de mejora de la productividad y competitividad empresarial).

Para lograr una verdadera excelencia empresarial resulta fundamental, no obstante, entender cuál es el alcance de la prevención en términos de rentabilidad.

Más vale prevenir

A pesar de que la sabiduría popular ya nos advierte que «más vale prevenir que curar», la orientación a resultados y a la maximización del beneficio propia de las empresas obvia en muchas ocasiones la necesidad de análisis de costes ocultos o del establecimiento de políticas que a medio y largo plazo faciliten un mayor aprovechamiento de los recursos y una verdadera optimización del beneficio.

La gestión de la prevención de riesgos laborales no queda al margen de esta realidad, limitada en muchas ocasiones estrictamente a lo fijado en la normativa y a la reducción de siniestralidad, y no enmarcada, como debería ser, en una visión global del negocio.

Evaluar costes y beneficios

No obstante, existen metodologías, y no tan complicadas como de entrada pudiera parecer, para evaluar costes y beneficios de la prevención. Para introducirnos en materia, empezamos por indicar algunas de las cuestiones a analizar, que en realidad derivarían de arrojar luz  sobre cualquier tipo de coste que pueda generarse en caso de no aplicar medidas preventivas (costes de la no prevención), o su resultado, esto es, los costes de la siniestralidad laboral.

A saber, sería necesario prestar atención a:

– Costes de mantenimiento de la producción (costes extra para la empresa de horas extraordinarias, contratación para sustituciones, etc.; para el trabajador de reducción de su salario; y para la sociedad en subsidios).

– Costes derivados de las pérdidas de ingresos a largo plazo (para el trabajador y la sociedad, en subsidios y menor captación de ingresos vía fiscalidad).

– Costes generados por absentismo laboral.

– Costes médicos (de atención sanitaria y rehabilitación).

– Costes derivados de incumplimientos reglamentarios (por responsabilidades legales no absorbibles por seguros ni prestaciones complementarias: sanciones económicas, daños de imagen, etcétera).

– No solo habrán de analizarse aspectos puramente económicos, sino también los beneficios intangibles que general la prevención, relacionados con el impacto social y en el entorno.

Más info

Para ampliar información sobre el análisis de coste – beneficio de la acción preventiva, se recomienda la consulta de las siguientes notas técnicas, publicadas por el INSST (antes INSHT), que también ha desarrollado diferentes metodologías sencillas para la evaluación de costes de la siniestralidad, recogidas en algunas de sus notas:

Bases conceptuales (NTP 982)
Estrategias de medición (NTP 983)
Caso práctico (NTP 984)

Este artículo ha sido elaborado por el Gabinete de Asistencia Técnica en Prevención de Riesgos Laborales de la CEL, financiado por la Fundación Estatal para la Prevención de Riesgos Laborales, en base a la legislación vigente en materia de seguridad y salud en el trabajo y a las Notas Técnicas de Prevención del INSST.

 

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