El riesgo eléctrico, por la gravedad del daño que puede producir la electricidad y por encontrarse ésta en todo tipo de ámbitos laborales, es uno de los que requieren una evaluación y debida atención por parte del emprendedor y empresario.

En general, cualquier tarea que implique manipulación o maniobra de instalaciones eléctricas de baja, media y alta tensión, operaciones de mantenimiento de este tipo de instalaciones, reparación de aparatos eléctricos, utilización de aparatos eléctricos en entornos para los cuales no ha sido diseñado el dispositivo (ambientes húmedos y/o mojados), entre otros, implica la posibilidad de que se produzca riesgo eléctrico.

Ha de tenerse en cuenta, en este sentido, que el daño producido puede ser incluso la muerte, por lo que un adecuado conocimiento de los riesgos y el establecimiento de las consecuentes medidas de prevención en el centro de trabajo resulta prioritario.

Más concretamente, el empresario tiene la obligación de adoptar las “medidas necesarias para que de la utilización o presencia de la energía eléctrica en los lugares de trabajo no se deriven riesgos para la salud y seguridad de los trabajadores o, si ello no fuera posible, para que tales riesgos se reduzcan al mínimo”, según lo dispuesto en el Real Decreto 614/2001, de 8 de junio (BOE nº 148, de 21 de junio), regula las condiciones de trabajo que se deben cumplir para la protección de los trabajadores frente al riesgo eléctrico en los lugares de trabajo.

También en este Real Decreto se define “riesgo eléctrico” como aquel “originado por la energía eléctrica”, quedando específicamente incluidos entre ellos:

  • Choque eléctrico por contacto con elementos en tensión (contacto eléctrico directo), o con masas puestas accidentalmente en tensión (contacto eléctrico indirecto).
  • Quemaduras por choque eléctrico, o por arco eléctrico.
  • Caídas o golpes como consecuencia de choque o arco eléctrico.
  • Incendios o explosiones originados por la electricidad.
Medidas preventivas

La mayor parte de los riesgos eléctricos puede minimizarse a través de las siguientes medidas básicas:

  • Disponer de una instalación eléctrica adecuada a las necesidades del centro de trabajo.
  • Efectuar un mantenimiento adecuado y regular de la instalación eléctrica.
  • Contar con equipos eléctricos seguros (adquirir únicamente equipos con marcado CE).
  • Garantizar un correcto conocimiento y comprensión de los equipos eléctricos (información y formación).

Al margen de estas medidas, se recomienda NO MANIPULAR JAMÁS ningún elemento eléctrico con las manos mojadas, en ambientes húmedos o mojados accidentalmente, y siempre que estando en locales de características especiales (mojados, húmedos o de atmósfera polvorienta) no se esté equipado de los medios de protección personal necesarios.

Por otra parte, para trabajar en instalaciones eléctricas se deben tener en cuenta siempre los siguientes consejos:

  • No realizar trabajos eléctricos si no se está capacitado y autorizado para ello. No realizar nunca operaciones en líneas eléctricas, cuadros, centros de transformación o equipos eléctricos si no se posee la formación necesaria para ello.
  • Abrir todas las fuentes de tensión
  • Enclavar o bloquear, si es posible, todos los dispositivos de corte.
  • Comprobar la ausencia de tensión.
  • Poner a tierra y en cortocircuito todas las posibles fuentes de tensión.
  • Delimitar la zona de trabajo mediante señalización o pantallas aislantes.
  • Evitar la utilización de bases múltiples y no usar “ladrones”.
  • No quitar nunca la puesta a tierra de los equipos e instalaciones.
  • No retirar nunca los recubrimientos o aislamientos de las partes activas de los sistemas.
  • En el caso de que sea imprescindible realizar trabajos en tensión, deberán utilizarse los medios de protección adecuados y los Equipos de Protección Individual (EPI’s) apropiados (los más habituales para cubrir este tipo de riesgos son cascos, gafas o pantallas de protección facial, guantes y calzado de seguridad aislante).

Para una profundización especializada en las obligaciones del empresario, evaluación del riesgo eléctrico y medidas preventivas a adoptar, recomendamos la consulta del a Guía Técnica del Instituto Nacional de la Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), actualizada en 2014, teniendo siempre presente que en el caso de profesionales electricistas, que se enfrentan en sus tareas directamente con la electricidad, existen riesgos específicos y se requieren medidas preventivas especiales, siendo en estos casos la evaluación de riesgos más compleja.

Artículo elaborado por los técnicos de la Oficina Técnica de Prevención de Riesgos Laborales de la CEL, financiada a través de la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales